Las coincidencias en la Crisis del ciclo de GESTACIÓN

La crisis del ciclo de GESTACIÓN tiene el siguiente dictamen:

Nuevas ideas sacudirán al mundo buscando transformar la vida de los hombres. Gualichu hará que surjan enfrentamientos entre los que defienden sus ideas con fanatismo y los que rechazan con obstinación los cambios que la nueva realidad exige

La Crisis del primer ciclo de GESTACIÓN se ubica entre 1790 y 1792, cuando las ideas surgidas en la Revolución Francesa comienzan poco a poco a influir en los intelectuales y futuros revolucionarios criollos del virreintato del Río de la Plata.

 

Toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789

El segundo ciclo de la GESTACIÓN tiene su Crisis en el último tramo del gobierno de Rosas, entre 1848 y 1851, cuando su régimen que se resiste a cambiar continúa en sus persecuciones a los unitarios. Como una simple formalidad de todos los años, Urquiza recibe la renuncia de Rosas a la representación de las relaciones exteriores en nombre de todas las provincias, pero en este caso la acepta y emite su Pronunciamiento en contra del régimen rosista, dando comienzo al conflicto que culminará en la batalla de Caseros y la renuncia e huída de Rosas.

El Pronunciamiento de Urquiza

Texto de la Ley de Residencia, sancionada por el Congreso en 1902

La tercera GESTACIÓN llega a su Crisis entre los años 1903 y 1905, cuando se acentúan las diferencias sociales en mediante la explotación y las malas condiciones de trabajo en las fábricas y en el campo y el abuso de los alquileres en los "conventillos" donde se hacinan muchas familias en precarias condiciones sanitarias. La reacción del anarquismo rçfrente a estas calamidades que sufren los pobres es combatida duramente mediante la aplicación de la Ley de Residencia que permite expulsar a los extranjeros no deseados.

Bombardeo en Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955

La Crisis de la cuarta GESTACIÓN se desarrolla entre 1955 y 1962. En junio de 1955, los opositores al peronismo aliados con fuerzas militares bombardean la Plaza de Mayo y la Casa de Gobierno con el resultado de una gran cantidad de civiles muertos y heridos. Esta rebelión fracasa, pero en setiembre logran el derrocamiento de Perón. A continuación se suceden persecuciones y fusilamientos a civiles y militares peronistas, como la ejecución del general Valle y otros militantes en 1956. En oposición a la anterior demagogia en la utilización de los nombres de Perón y Eva Perón en calles y ciudades, se instituye el insólito decreto 4161, que prohibe y castiga duramente la mención del nombre Perón, transformando a esa palabra en tabú. Posteriormente, la asunción del presidente radical Frondizi, elegido en comicios donde el peronismo está proscripto, desemboca en 1959 en una inflación de más del 100 % anual. En 1962, las fuerzas armadas protagonizarán un nuevo golpe de estado para destituir el gobierno de Frondizi colocando un gobierno títere en la figura del presidente provisional José María Guido.